QUIPU: POLITICAS Y TECNOLOGIAS DE COMUNICACION
 
 Inicio  Sitios UNQ  Buscar  Contacto  
 
:: Menú Principal
:: Login
Socinfo : Informe Nora Minc
Enviado por Martí­n A. Becerra el 29/9/2007 21:17:34 (3139 Lecturas)

Una década antes que Internet llegue al público en general, el Estado francés desarrolló un novedoso proyecto que cruzaba la informática y las telecomunicaciones y que se masificó hasta tener cerca de 7 millones de usuarios. Artículo de Mariano Wiszniacki publicado el 27/9/2007 en Qué es comunicación.

29 DE SEPTIEMBRE DE 2007TELEMÁTICA
El Minitel y la informatización de la Sociedad
Una década antes que Internet llegue al público en general, el Estado francés desarrolló un novedoso proyecto que cruzaba la informática y las telecomunicaciones y que se masificó hasta tener cerca de 7 millones de usuarios.

Por Mariano Wiszniacki
mariano@queescomunicacion.com.ar

En “Internet y la Sociedad Red”, Manuel Castells plantea en relación a los orígenes de la “red de redes” que “hubo una modificación constante de aplicaciones y nuevos desarrollos tecnológicos por parte de los usuarios, en un proceso de feed back, de retroacción constante”. Algo similar ocurrió con una tecnología algo olvidada, pero que en su momento -a principio de los ochenta- fue innovadora, fundamentalmente en Francia, como fue el sistema Minitel.

La historia del Minitel reúne cuestiones sustanciosas para comentar por varios motivos. En primer término, porque fue un caso claro de intervención (e impulso) de un Estado ante el nacimiento de una nueva tecnología info-comunicacional (Becerra, 2003). Luego, porque desde ese Estado se pidió la elaboración de un informe que fue premonitorio en cuanto al desarrollo de la llamada “Sociedad de la Información” y que generó importantes críticas y debates con algunos teóricos de la comunicación. En tercer término, porque a los fines de masificar la tecnología, el Estado realizó una fuerte inversión distribuyendo gratuitamente a la ciudadanía los equipos / terminales necesarios para el uso. Finalmente, porque como con otras tecnologías el uso modificó los objetivos para los cuales fue creado.

Un veloz repaso por los orígenes de esta herramienta da cuenta que fue el presidente francés Valery Giscard d’Estaing quien a fines de los `70 le solicitó a Simon Nora y Alain Minc, funcionarios de la Inspección General de Finanzas, un informe a los efectos de analizar el desarrollo de las nuevas tecnologías y la necesidad de encontrar alternativas de incremento de la productividad que venía en caída desde principios de la década. Estos elaboraron un trabajo que fue plasmado luego en el libro “La informatización de la Sociedad”, más conocido como Informe Nora-Minc. Ahí, planteaban la necesidad de desarrollar políticas públicas a fin de encauzar y apuntalar desde el Estado el cambio de paradigma que implicaba esta combinación de telecomunicaciones e informática, que denominaron telemática y que comenzaba a desarrollarse. Afirmaban los autores: “si el Estado refuerza el polo de las telecomunicaciones, fortalece sus medios de acción”. El informe además pronosticó el proceso de cambio que generó luego el crecimiento de las tecnologías de la Información y la Comunicación. “El desarrollo de la telemática vendrá acompañado de una multiplicación de las posibilidades técnicas: correo electrónico, servicio de mensajes televisivos, acceso de bancos de datos, videoconferencia, etc.”, decían al respecto Nora y Minc.

Así, France Telecom mejoró su servicio que era deficiente e implementó una red, un protocolo de comunicaciones y unas terminales que eran entregadas gratuitamente a los abonados del servicio telefónico. Estos pequeños equipos, que cumplían con la premisa telemática del Informe Nora – Minc, es decir permitían conjugación de telecomunicaciones e informática, fueron creados con el objetivo de reducir los costos de impresión de las listas telefónicas de papel y de los operadores telefónicos del servicio de información, ya que a través del Minitel se podían efectuar consultas de números de teléfono y otras cuestiones que se incorporaron luego. Tal como sucedió con Internet, por ejemplo, los usuarios, además de buscar esa información, descubrieron que podían enviarse mensajes en tiempo real, por lo cual el Minitel se transformó en un boom a principios de los ochenta al dar acceso a una suerte de correo electrónico. El videotexto fue adquiriendo un funcionamiento similar al que luego alcanzaría Internet, con sitios variados y hasta un sistema que los franceses denominaron "mesageries roses", donde se ofrecían líneas de contacto sexual, que rápidamente cautivaron el 50% de las comunicaciones. Al igual que como ocurriría luego en las líneas de Chat de la “Era Internet”, el uso de seudónimos o nicks para conectarse y ocultar la verdadera identidad daba lugar a la fantasía.

Para dar cuenta de la magnitud que adquirió el sistema, basta conocer que hacia 1995, cuando comenzó a popularizarse Internet, Francia tenía cerca de 7 millones de usuarios del Minitel. La intervención pública fue clave en este proceso. En diálogo con QeC, el docente e investigador Martín Becerra sostuvo que “el Minitel representa un paradigma de la intervención estatal en materia de tecnologías infocomunicacionales ya que logró vincular financiamiento, disposición, diseminación y propaganda estatal con características político-culturales, y también económicas, que permitieron su apropiación social en la década anterior a la masificación de Internet”.

La llamada Sociedad de la Información en la que vivimos “es tributaria, por un lado, de la aguda y pionera mirada analítico-prospectiva de informes como el Nora-Minc, y por otra parte, de la derrota de las posiciones que postulaban la democratización del panorama comunicacional. Es decir, creo que es pertinente asociar históricamente la emergencia de este tipo de informes sobre impacto productivo de las tecnologías infocomunicacionales convergentes, con la construcción de un discurso crítico en la UNESCO a partir del NOMIC (Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación) que ponía en cuestión el desequilibrio y la concentración de las actividades de información y comunicación en el mundo”, concluye Becerra.

(1) Becerra, Martin (2003), Sociedad de la Información: proyecto, convergencia, divergencia,, Buenos Aires, Grupo Editorial Norma.
(2) Nora, Simon y Minc, Alan (1981), La informatización de la Sociedad, México, Editorial F.C.E.



Otros artículos
26/10/2012 14:15:42 - QUIPU ESTÁ DE MUDANZA
1/7/2012 23:01:03 - Calificaciones Políticas de Comunicación UNQ
22/5/2012 11:55:24 - Correa enseña Wiki Media Leaks entrevistado por Assange
1/5/2012 12:19:23 - Los medios como obstáculos de la agenda pública
29/4/2012 21:50:00 - La Embajada como confesionario