El caso Papel Prensa derivó en una diversa muestra de interpretaciones y, sobre todo, de opiniones, pero en el fondo hizo circular públicamente información que hasta ahora sólo conocían especialistas en uno de los temas que revive la compleja relación entre poderes (políticos, económicos, civiles, militares) en las vísperas y luego durante la última dictadura. Horacio Verbitsky en Página 12 rescata la investigación del ex fiscal Ricardo Molinas, quien concluyó que el gobierno militar cometió enormes irregularidades en la apropiación y venta de la empresa de David Graiver (y su viuda Lidia Papaleo) a Clarín, La Nación y La Razón en 1976. La investigación de Molinas no llega a acusar a las empresas periodísticas (si a sospechar de ellas), despejando uno de los asuntos más discutidos sobre el caso que además enfrenta a víctimas y reposiciona a algunos victimarios. Mario Wainfeld, publicó en Página 12 un gran análisis sobre la decisión de discutir en el Congreso la declaración de interés público de la empresa monopólica de producción de papel, y en las antípodas de su análisis Susana Viau en Clarín cuestiona el rol del gobierno y la autoridad moral y política sus actores internos que han protagonizado el informe "Papel Prensa, la verdad". Antes, en sendos recuadros de sus columnas en Página 12, Wainfeld y Verbitsky aportaron información. A su vez, en Perfil, Pedro Ylarri lograba la primera declaración de Lidia Papaleo, viuda de David Graiver, esperando una "reparación histórica" respecto de la venta irregular de sus acciones en la empresa.